Posteado por: Contrapunto digital | octubre 21, 2011

De temas, niveles y hasta etcéteras…

“Bueno, para dar comienzo a este encuentro, primero que nada decirles que… Como no pretendemos robarles mucho tiempo vamos a ir directo al primer punto…”. Y por arte de una frase queda sin remedio clavado a la silla. Mas, nadie sabe los conocimientos lingüísticos que aportan esos intercambios.

En mis primeras incursiones en el mundo reporteril fue donde conocí que los balances no eran sólo los sillones de mi casa, sino también reuniones extensísimas, y que las mujeres podían ser, además, féminas con una larga trayectoria que después de varios párrafos de escritura, por ese pretexto de huirle a las reiteraciones, en lugar de hijos tienen vástagos y en vez de agua, beben el líquido vital.

Y es que los cubanos somos especialistas en Palabrología. Algunos términos entronizados por los siglos de los siglos; otros conviven en una metamorfosis perenne que dejaría desarmados a los más expertos analistas del discurso.

“Buenos días, compañeros (y gracias al enfoque de género: compañeras)… Según el orden del día, lo primero es revisar el chequeo de acuerdos, que todos fueron cumplidos…, aunque ya circulamos el informe”.

Evidentemente, algunas frases, ya antológicas muletillas, no pasan de moda; mientras que otros términos se van sustituyendo. Tal vez por esa razón, hablamos en menor medida de “la orientación de la tarea” y de que “comprobamos el cumplimiento de la actividad”. No obstante, continuamos haciendo “contactos con la base” y “estrechando el vínculo con los factores”, aunque ahora nos referimos al tema económico, al tema educación, al tema plátano, al tema ahorro, e inclusive, en esa tematización de la realidad, no sólo hacemos alusión a dichos tópicos, sino que “le damos seguimiento al tema”.

“En tal sentido” otros vocablos se disputan el liderazgo. Ahí aparece el nivel (según las disímiles acepciones que ofrece el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española dícese de: instrumento usado en la construcción, altura a la que ha llegado una persona o cosa). Sin embargo, nos referimos a un “nivel de recursos”, que si son pocos enseguida se convierten en “un nivelito”. Pero también puede maximizarse, pues los planteamientos “hay que elevarlos a diferentes niveles” (léanse instancias, organismos), mas las orientaciones “se bajan”.

Ciertamente se deben estar “dando pasos hacia esa dirección” y “se trabaja en ese sentido”, pero en lo que llegan “las respuestas por las vías pertinentes” seguimos acuñando frases hechas que, en lugar de funcionar como apoyaturas de la oratoria, empobrecen el habla de quienes continúan haciendo “análisis al respecto”.

Resulta contradictorio escucharlas, sobre todo, en boca de profesionales que se supone que sus dotes para comunicarse deben ser suficientes, al menos, para llamar la atención del auditorio y no para convertir la cita en un monólogo poco escuchado.

Lo preocupante es, además, que más allá de la tradición reunioncística estos términos invaden también a la prensa. Será por eso que la mayoría de los eventos son magnos, aunque se trate de un intercambio de regalos en el centro laboral. Por lo general, todo se “evalúa de satisfactorio”, la “cita sirve para aunar esfuerzos en pos de…”, “los rendimientos aumentan” y la mayoría de los sucesos transcurren en un pestañazo gracias al consabido “en este minuto”.

Y como calcadas una y otra vez, las parejas sintácticas que ya se han hecho indisolubles: resultados superiores, logros alcanzados, orientaciones precisas, compromisos incumplidos, prioridades impostergables, avances palpables, esfuerzo mancomunado… Vocablos tal vez salidos de un Manual de términos de éxito.

Aunque se “revisen las dificultades”, “se identifiquen las fortalezas y las debilidades”, apostemos porque cesen los “sobrecumplimientos” de este lenguaje burocrático para que, sin pecar de triunfalistas, podamos decir que el “asunto está en vía de solución”.

Ojalá el despojo de esas frases lindorísticas quede “incluido en los planes para el presente período” y que “al cierre del año” no surja la pregunta conclusiva: “¿Alguien tiene algo más que aportar?”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: